Al principio del rallye, a Alberto le costaba bastante coger las sensaciones del coche, y su misión era ir cambiando cosas hasta conseguir sentirse cómodo y poder rodar con soltura y velocidad.

 

Al principio me costó adaptarme porque el coche tenía puesto el set-up de Miguel Fuster. Nuestra forma de conducir es muy distinta y tuve que cambiar muchas cosas para poder sentirme cómodo. A partir de ahí, nuestra misión era hacer todos los kilómetros posibles y probar los distintos reglajes de suspensión. Fuimos cambiando cosas que a veces funcionaban y a veces no. ”

 

Alberto Novoa.

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