El ganador de la Peugeot Ibérica en 2019 copilotado por David Rivero realizó un papel brutal en el Rallye Alto Támega.

Los días antes hacíamos cábalas sobre como sería el debut de Dani Berdomás en un R5, pero ni en la más optimista de las expectativas nos esperabamos el rendimiento que ofreció finalmente en la prueba. Bajo el soporte de Sport&You y con el Citroën C3 "pata negra" con el que Pepe López está dominando el Campeonato de España, Berdomás sorprendió a propios y extraños con un ritmo que lo situaba en cabeza desde los primeros compases.

Y es que Dani Berdomás llegaba a la prueba con la única experiencia en el coche de haber tenido un test el miércoles antes de la prueba. Los principales pilotos del Campeonato Portugués podían realizar en la jornada del sábado por la mañana el Shakedown con posterior tramo de calificación, en el que el gallego tampoco participaba, lo que le otorgaba para los primeros tramos una posición de salida muy retrasada. Esto significaría que se iba a encontrar los tramos bastante más sucios que sus rivales, pero eso tampoco fue un problema.

En el primer tramo de la prueba de 15 kilómetros Bruno Magalhaes era el más rápido, superando a Ze Pedro Fontes en 2,0 segundos y a Armindo Araujo en 3,1. Hasta ahí todo entraba dentro de lo esperado, la sorpresa era cuando minutos más tarde llegaba Berdomás al control stop y marcaba el cuarto mejor tiempo a solo 6 décimas de Armindo Araujo. Su primer tramo con el C3 y ya estaba ahí, metido de lleno en la lucha por el podium. El "mensaje" que esperábamos no podía llegar antes.

En el segundo tramo de la prueba, de 18 kilómetros las diferencia iban a ser más abultadas entre los primeros clasificados. Armindo Araujo se llevaba el scratch y liderato, superando a Magalhaes en 5,4 y a Fontes en 12,9 segundos. De nuevo un fantástico Berdomás volvía a situarse detrás del trio de cabeza, esta vez cediendo 16 segundos con el scratch, y cerrando el día en esa misma posición a 16,6 segundos de la cabeza. Acababa así el primer día por delante de pilotos como Teodosio, Joao Barros o Pedro Meireles.

El segundo día no empezaría tan bien para los intereses del gallego. En el primer tramo tenía un pinchazo en un golpe fuerte en el que tambien dañaba la llanta trasera. En la operación de cambiar la rueda pinchada en tramo, Berdomás cedía más de 5 minutos y toda opción en la lucha por la cabeza. Rapidamente tuvo que resetear la mente y fijarse otros objetivos. Estaba disfrutando de la oportunidad de su vida, y aún quedaban tramos para seguir mandando mensajes.

En Boticas, segundo tramo de la jornada Magalhaes volvía a ser el más rápido, con Araujo a 1,7 y si, Berdomás a 1,8. Las buenas sensaciones que llevaba hasta el pinchazo las refrendaba en el segundo tramo con otro tiempazo, cada vez más cerca del scratch. 

Solo quedaban dos tramos para acabar la prueba, y después de perder todas las opciones en la clasificación general, la intención para esta última sección era clara, intentar la "machada" de conseguir un scratch. En el TC5, la segunda pasada por Chaves/Boticas Magalhaes debaja el Rally visto para sentencia con un tiempazo, en el que Teodosio se quedaba a 3,2 segundos y Berdomás otra vez tercero a 4,2. Solo quedaba una oportunidad, la Power Stage.

Y tuvo que ser en el último tramo, con los principales favoritos al título jugandose los puntos de la Power Stage, Berdomás superaba a todos con un ritmo espectacular (para muestra, la foto del artículo) dejando en segunda posición a Teodosio y tercero del tramo Armindo Araujo, los dos a menos de un segundo del gallego. Un broche de oro a una actuación espectacular, en la que si descontasemos el tiempo perdido en el tramo del pinchazo acabaría en 3ª posición.

Una demostración de talento brutal por parte del ganador de la Peugeot Ibérica 2019 que esperemos le abra la puerta a más oportunidades con un vehículo R5.

 

Borja Romero.