Calcando el resultado de hace un año, Jari-Matti Latvala y Sébastien Ogier, con los dos Polo R WRC del equipo oficial Volkswagen Motorsport, han logrado el doblete en el Rallye Finlandia, siendo el finlandés autor de una soberbia actuación con la que ha meritado su tercer triunfo en la prueba de casa.{jcomments on}
Tercero, también como en 2014, un Citroën DS3 WRC, aunque esta vez lo conducían Mads Østberg-Jonas Andersson. Sordo-Martí, no han logrado entrar en la zona de puntos.
Aunque lógicamente con una ventaja mínima, Ogier marcaba el mejor tiempo en la corta especial inicial, disputada en las calles de Jyväskylä a última hora de la tarde del jueves, con Meeke y Mikkelsen a continuación. Pero el rally arrancaba como ya es norma al día siguiente con la disputa de cuatro especiales a doble pasada y un segundo paso a la especial urbana del jueves, Harju.
Latvala arrancaba con fuerza pero Ogier se ponía primero en el segundo tramo del día, repitiendo en Ouninpohja y también en Himos, llegando al reagrupamiento sin asistencia de Jämsä con 5'3 segundos sobre Latvala y cerca de 11 sobre Meeke. En todo caso, como suele suceder en Finlandia, las diferencias eran exiguas a pesar de que la velocidad con que se circula por las especiales finlandesas es elevadísima.
Por la tarde Latvala presionaba a Ogier, a quien superaba en los dos primeros tramos, aunque curiosamente era Meeke el que se imponía en el segundo de ellos. Con 3'3 segundos entre Ogier y Latvala se llegaba a Ouninpohja donde el finlandés lo daba todo y batía a su compañero-rival por 5'4 segundos ¡y se colocaba líder! Los dos últimos tramos eran a muerte pero Jari-Matti tenía el día, restando un nuevo segundo a Sébastien en Himos y cediendo sólo medio segundo en la superespecial Harju, terminando la jornada 2'6 segundos por delante. Ese día dejaban definitivamente la carrera, por salida, Mikkelsen y Paddon.
La jornada de sábado era un auténtico mano a mano al límite entre Latvala y Ogier, siempre con ligera ventaja para el finlandés, que demostraba que era realmente su día y su rally, corriendo de verdad y sin fallos, lo que se traducía con una ventaja algo mayor de Jari-Matti al final del mismo: 13'2 segundos sobre Ogier, con el tercero, Østberg, casi a minuto y medio.
El sábado llovió mucho pero eso no afectó el ritmo de los dos pilotos que se batían por la victoria. Ogier dio un ligero toque a una roca y aunque perdió algún segundo la cosa no pasó a mayores, dejando claro que al francés se le puede ganar sólo yendo al 102% y sin errores, justo lo que demostraba saber hacer Latvala. El día dejaba fuera de combate a Kris Meeke, por accidente; un funcionamiento técnico irregular de los dos Hyundai en carrera, con salida incluida de Sordo; y también una salida de pista, muy fuerte, de Robert Kubica, que dejaba el rally.
La corta pero intensa jornada de domingo no traía sorpresas y Latvala lograba incluso acrecentar en 9 décimas su ventaja sobre Ogier tras el primero de los dos tramos, mientras que el power stage era, como es habitual, para Ogier, con Latvala y Meeke a continuación.
Alberto Novoa