
El piloto francés de Volkswagen, Sebastien Ogier, quiere llevarse de Australia un nuevo título para sus vitrinas, y en el shakedown ha empezado a demostrarlo, eso sí, con la dosis de suerte necesaria que todo campeón necesita. Ogier evitó el vuelco del coche y después fue el más rápido por 1.1 segundos en su cuarta y última pasada.{jcomments on}







