
Un día de auténtica locura el vivido hoy en el Rallye de Montecarlo en el que la Superespecial disputada en Mónaco ponía punto final a la tercera etapa de una edición que será recordada por su dificultad.
Tras las tres especiales disputadas en las montañas de los Alpes Franceses con la nieve y el hielo como protagonistas, la caravana del Campeonato del Mundo de Rallyes de la FIA se desplazaba hasta el Principado para finalizar la jornada con la disputa de la Especial urbana.
La nieve de las montañas no llegaba a Mónaco, pero si lo hacía la lluvia, desluciendo mucho una especial que transcurría por parte del Circuito de la Fórmula Uno. El mejor tiempo lo firmaba Adrien Fourmaux, logrando así el primer scrach de la temporada para Hyundai Motorsport. El piloto francés ha reconocido al finalizar esta especial que, a pesar de las dificultades meteorológicas que les ha brindado esta edición del Rallye de Montecarlo, el equipo tiene que ponerse las pilas porque parece que los i20 N Rally1 juegan en otra liga distinta que Toyota y sus GR Yaris Rally1.
Katsuta y Neuville lograban el segundo y tercer mejor crono respectivamente y ambos confirmaban las dificultades para poder llevar sus coches derechos por las calles de Mónaco, sobre todo en la zona del Donuts donde una pequeña zona de adoquín complicaba muchísimo el giro de los Rally1.
Clara muestra de ello era el tiempo de Oliver Solberg. Sabemos lo que le gustan al piloto sueco este tipo de especiales, pero las condiciones eran tan complicadas que el líder de esta edición del Rallye de Montecarlo no ha querido hipotecar su rallye por un exceso de fogosidad en las calles de Mónaco. Oliver se dejaba 10.9 segundos con Fourmaux, pero sigue con una clara ventaja sobre Evans y Ogier.
Mañana quedan 4 especiales con un Col de Turini que seguramente, después de muchos años, amanecerá cubierto de nieve, por lo que tendremos que estar atentos a posibles sorpresas.
Alberto Novoa.