El francés Sebastien Ogier lidera el Rallye de Portugal, cuarta prueba del Mundial, una vez disputada la primera jornada, en la que el Dani Sordo concluyó en segunda posición.{jcomments on}
Ogier, líder del Mundial y vencedor en Suecia y México, volvió a demostrar su condición de favorito al título tras la disputa de las cinco primeras especiales en tierras portuguesas.
El astro francés, de 29 años, marcó el mejor tiempo en el primer tramo cronometrado del día, al correr los 20,32 kilómetros del trazado en doce minutos, 36 segundos y 4 décimas.
En los tramos siguientes, la pelea se libró entre el propio Ogier, el noruego Mads Ostberg y Dani Sordo, que se hicieron con la segunda y la tercera y cuarta especial respectivamente.
En el primer día de competición, el líder del Mundial se decantó por cuatro neumáticos blancos y dos duros, mientras que Ostberg y Sordo decidieron utilizar cinco duros. Especialmente importante era la monta elegida por los pilotos al inicio del día de hoy ya que con ella debían rodar la jornada completa, de cinco especiales y cerca de 80 kilómetros.
En los tramos de la mañana, Ogier, Ostberg y Sordo marcaron los mejores tiempos y dejaron a sus más inmediatos perseguidores, los finlandeses Mikko Hirvonen y Jari-Matti Latvala a dieciséis segundos del líder. Ambos pilotos se decantaron por cuatro neumáticos duros y dos blandos en sus coches.
En la quinta y última especial de la jornada, de 3,27 kilómetros, disputada por el centro de la capital portuguesa, fue Hirvonen quien marcó el mejor tiempo, con 2:53.6, nueve décimas más rápido que Ogier, segundo.
Su compatriota Latvala finalizó en tercera posición, a un segundo de Hirvonen, mientras que Sordo fue cuarto a 2,9 segundos del piloto finlandés, lo que le sirvió para mantener el segundo puesto en la general.
La primera jornada de competición estuvo marcada por el abandono del piloto polaco Robert Kubica tras sufrir dos pinchazos y romper una llanta. Pese a no poder terminar el cuarto tramo, el antiguo piloto de Fórmula Uno marcó los tiempos de la cabeza del WRC2 desde la tercera especial, antes de verse obligado a despedirse del rallye antes de tiempo.