
Tercer triunfo consecutivo en el presente mundial para Sébastien Ogie, que de esta forma acrecienta su distancia al frente del mundial. Segundo ha sido Mikko Hirvonen favorecido por los problemas técnicos que ha sufrido en este tercer día Jari-Matti Latvala, finalmente tercero. Si antes de la carrera ya era así, tras Portugal el Campeonato del Mundo tiene un más que claro dominador en el equipo alemán.{jcomments on}
La prueba portuguesa representaba la entrada en la normalidad del mundial después de haberse disputado tres pruebas un tanto atípicas. La tierra del Algarve ya representa un territorio más normal en el calendario y por eso lo que sucediera aquí completaba la visión global de qué puede suceder en 2013. Y lo que ha sucedido es aún más contundente que en las carreras anteriores: Volkswagen Motorsport y su piloto estrella, Sébastien Ogier (Polo R WRC), no tan sólo son los favoritos sino que son ya los dominadores absolutos en lo que llevamos de temporada.
En el primer día se mantenía un fuerte mano a mano entre Ogier y el español Dani Sordo, hasta el punto que el español ganaba alguna de las especiales si bien sólo podía liderar la carrera durante un par de especiales. Ogier terminó primero el día, con un exiguo margen de 4,4 segundos sobre el cántabro, en un campo de operaciones donde la elección de cubiertas se mostró fundamental. Lo importante para el campeonato era que ninguno de los grandes tenores había sufrido problemas y todos seguían aún con opciones, ya que tras los dos primeros estaban Jari-Matti Latvala a 11,4 segundos, Mikko Hirvonen a 16,2 y Thierry Neuville, éste ya a medio minuto de Ogier.
En la segunda jornada los acontecimientos cambiaban radicalmente, dado que Dani Sordo se salía y tenía que dejar la carrera en la primera cronometrada, lo que no tan sólo era una lastima para la lucha en cabeza del rallye, sino que significaba un fuerte mazazo para las aspiraciones del piloto del RACC, que de esta forma perdía una gran oportunidad de erigirse definitivamente como líder del equipo Citroën.
Este auténtico golpe de teatro, junto al buen andar de los pilotos de los Polo R WRC, hacía que éstos dominaran completamente el día, adjudicándose entre ambos todas las especiales. Con esto queda dicho todo. Aunque Ogier padecía un proceso gripal, condujo de maravilla y sin errores, logrando al final de la etapa 34 segundos sobre Latvala y ya 1’08 sobre un Hirvonen incapaz de seguir el ritmo.
Todo ello hacía pensar que el tercer y último día sería de claro conservadurismo en las huestes alemanas, pero nada más lejos de la realidad. Ambos pilotos experimentaban problemas en sus monturas, aparentemente de transmisión, lo que otorgaba unas expectativas impensables a Hirvonen que, con todo, dejaba que Mads Ostberg marcara el primer scratch de la jornada. De golpe y porrazo esa frase de que un rallye no termina hasta la misma meta se hacía cierta, ya que Ogier perdía casi 36 segundos y Latvala 1’16”, desapareciendo por tanto de la segunda plaza.
Afrontar los cincuenta kilómetros largos de Almodovar en estas condiciones era todo un desafío, aunque Ogier conseguía pasarlos marcando un buen segundo tiempo por detrás de un nada peligroso Ostberg y algunos segundos por delante de Hirvonen, por lo que su situación en carrera la seguía teniendo controlada, no así Latvala, que perdía más de 3 minutos y toda posibilidad de respaldar a su compañero en el podio.
Tras la asistencia, todo volvía a la normalidad pero la clasificación ya parecía estabilizada. Ostberg volvía a correr mucho en el penúltimo tramo, pero la carrera se dirimía a sus espaldas con Latvala, Hirvonen y Ogier, separados por este orden y en escasos segundos. La última especial era ganada por un ambicioso Ogier, que sumaba 3 nuevos puntos a su cuenta particular, seguido de Ostberg y de Latvala. Con el podio formado, el Evgeny Novikov terminaba cuarto en una nueva buena actuación del ruso, mientras que el quinto era Nasser Al-Attiyah, justo por delante del tercer Polo R WRC, que conducía Andreas Mikkelsen.
Triunfo de Esapekka Lappi en WRC-2 y de Brian Bouffier (Citroën DS3 R3T) en WRC-3. Por parte de los dos participantes españoles en el FIA Júnior, José Antonio Suárez ha terminado segundo, mientras que Yeray Lemes, con problemas al inicio, ha finalizado la prueba a efectos de puntuación tercero. Entre el resto de españoles, además de la desafortunada posición de Dani Sordo-Carlos del Barrio (Citroën), fuera de los puntos a raíz de la salida de pista del segundo día, destacar que Alex Villanueva-Oscar Sánchez (Mitsubishi Lancer Evo X), estaba a punto de terminar en una buena posición en el apartado de Producción de WRC2 pero se retiraba en el último tramo.
La próxima prueba del Campeonato del Mundo FIA de Rallyes será el Rallye Argentina, del 3 al 5 de mayo, por lo que parece de nuevo con Sébastien Loeb en la salida, lo que significará algo más que un retorno puntual, sino todo un desafío para sus colegas y una última oportunidad para Citroën.