
El Rallye Norte de Extremadura fue muy complicado, mucho, para los pilotos, que apenas podían ver la pista ante sus ojos debido al polvo en suspensión. Algunos participantes llegaron a parar su coche en pleno tramo, completamente cegados por la tierra y el sol. Fue necesario anular dos especiales, los pinchazos se sucedían… La situación era dantesca. {jcomments on}







