
El piloto catalán afrontaba la prueba con el objetivo de luchar por el podio y tratar de hacer su carrera, para ver si ha mejorado respecto al Rallye Princesa de Asturias, sin influir a los dos pilotos que luchaban por el título. Tanto Miguel Fuster como Iván Ares se vieron en varias ocasiones acechados por el gran rendimiento del Skoda Fabia R5 de Solà. Ganando incluso un scratch en el último tramo del viernes.{jcomments on}





