Nueva victoria para el finlandés en una cita histórica para Toyota, de nuevo un "Poker" en África como en 1993.

Todo le sale bien al joven Kalle Rovanperä, la temporada es muy larga pero en estos momentos está de dulce y encadena 4 victorias en 6 Rallyes y parece imparable hacia el título mundial. 

El Rallye Safari tuvo de todo, volvió a ser tan duro como en ediciones anteriores y demostró que un equipo está por encima de todos en cuanto a robustez. Toyota en una prueba especial para ellos, volvió a conseguir un "Poker", colocando a sus cuatro Yaris Rally1 en las cuatro primeras posiciones. Kalle Rovanperä fue el hombre del Rallye sin duda. Con sus 21 años fue capaz de gestionar el Rallye más complicado del campeonato, sin apenas errores (tuvo una buena librada en la primera curva del Rallye) se mostró el más rápido cuando tocaba y aprovechó el pinchazo el primer día de Sebastien Ogier para tomar el liderato y no soltarlo.

Por detrás del Finlandés una vez más tuvo que resignarse Elfyn Evans a ocupar la segunda posición. El galés no consigue batir a su compañero de equipo, y cada vez lo ve más lejos en la clasificación. El último peldaño del pódium fue esta vez si para Takamoto Katsuta. El japonés se desquitó del mal trago en el Rallye de Portugal, y firmó su segundo pódium en dos años en el Safari, se le da bien la prueba. 

Sebastien Ogier, que llegó a liderar el primer día no pudo pasar del 4º puesto final, tras tener que parar a cambiar un pinchazo en el TC7 en el que perdío los 2 minutos sin los que estaría en la lucha por la victoria. Al final redondeo un resultado increíble para el equipo, aunque conociendo al de Gap, no se marchó contento seguro.

 

Debacle de Hyundai y M-Sport.

 

Si algo ha quedado claro en este Rallye es que un equipo está por encima del resto, y no en cuanto a velocidad, pero si en fiabilidad. La imagen sobre todo de Hyundai ha quedado muy dañada, al ver los constantes problemas de sus coches durante todo el fin de semana. Thierry Neuville, el mejor de el resto, acabó la prueba 5º, pero a más de 10 minutos y tras reengancharse el domingo. El belga salvó la situación llevándose también los 5 puntos en la Power Stage y sumando un buen puñado de puntos para seguir segundo en el campeonato. Ott Tänak abandonó tanto el sábado como el domingo y Oliver Solberg, a pesar de rodar a un ritmo cauteloso para llegar al final, también sufrió infinidad de problemas, consiguiendo acabar la prueba a más de 35 minutos. Si, nosotros echamos de menos a Dani Sordo y Cándido Carrera, en otra decisión dificil de entender por parte de Hyundai, de prescindir para un Rallye así de un piloto con su experiencia.

 

En M-Sport la cosa no fue mucho mejor. Todos sus pilotos tuvieron que reengancharse en algún momento de la prueba. El mejor clasificado final fue Craig Breen, acabando 6º en un Rallye también para olvidar para él. Sebastien Loeb por su parte demostró tener el ritmo para estar con los mejores, logrando al principio un scratch y colocarse tercero, pero también abandonando muy pronto. Cuando se reenganchó hizo buenos cronos, alternando con un pinchazo en el TC13 y una segunda posición en la Power Stage.

En tres semanas el Rallye de Estonia, donde volveremos a ver un Rallye al sprint, y con Kalle Rovanperä abriendo pista en el Rallye de casa de Ott Tänak, los dos grandes favoritos.

 

Borja Romero.